Warrios, Nuggets, Celtics, Bucks… la irregularidad marca la carrera hacia el anillo

El día 10 de abril finalizará la temporada regular con una jornada en la que se disputarán 11 partidos y que en España se extenderá hasta la madrugada del día 11. Tres días después, el sábado 13 de abril, darán comienzo los playoffs de la NBA. Unas eliminatorias que coronarán al campeón del anillo en 2019 y que prometen ser muy interesantes.

Poco se está hablando este año de la fase final. Al menos no con la mima intensidad que en temporadas anteriores. Este año la competición es una incógnita, y el cambio de conferencia hecho por LeBorn James ha cambiado las reglas del juego mucho tiempo después: ‘El Rey’ se ha quedado sin playoffs por primera vez en mucho tiempo y el Este le ha comido terreno al Oeste y ha subido el nivel haciéndose ultra competitivo. Esto se junta además con que ningún equipo parece postularse en estos momentos como claro favorito para los playoffs. Si miramos los últimos 12 partidos disputados, la mayoría de los conjuntos que ocupan ahora mismo plaza para las eliminatorias están marcados por la irregularidad y casi ninguno presenta una fortaleza en el juego siempre muy necesaria en la lucha por el título.

En el Este estamos viendo los más claros ejemplos de esta falta de fortaleza. Los cinco primeros equipos clasificados están en una crisis de juego, tienen muchas lesiones, o simplemente no terminan de encontrarse en la pista. Los Pacers están sufriendo las consecuencias de la lesión de Víctor Oladipo en la recta final del año y llevan un récord de 5-7 en los últimos partidos. Después de ir terceros durante la mayor parte de la temporada podrían irse hasta el quinto puesto y perder la ventaja de campo en primera ronda, en la que se podrían enfrentar a… los Celtics.

En Boston tampoco viven su mejor momento, aunque es difícil encontrar una fase de esta temporada en la que hayan estado, como mínimo, bien. Suman un récord de 6-6 con cuatro derrotas consecutivas y apenas han mostrado ramalazos de buen juego. Sí han mostrado falta de sintonía en un año en la que han ido problema tras problema, sobre todo de puertas para adentro. Ni siquiera la mejora de Kyrie Irving, en casi 25 puntos por noche en los últimos duelos, ha permitido que el equipo gane. Veremos si son capaces de volver a rendir en los playoffs como en los últimos años, aunque cada vez la gente cuenta menos con una recuperación que ha pasado de ser probable a milagrosa en los últimos meses.

Los Bucks, que parece que van a quedar primeros, no dan a basto con las lesiones y su ‘plan Anteto’ parece demasiado obvio en unas eliminatorias en las que necesitas la mejor versión de tu equipo y algo más que una estrella intergaláctica para llegar lejos (sino que se lo digan a LeBron). 7-5 también para ellos. Los Raptors están aun peor y Nick Nurse parece nos aber que hacer con unos fichajes no tan recientes de cara a unos playoffs ya no tan lejanos y con Marc (todavía) lejos de su mejor nivel. El 6-6 que suman en los 12 últimos encuentros disputados lo dice todo para un equipo que aspira a la final. Los Sixers parecían fiables y la victoria ante Bucks y Celtics les llenó de motivación, pero ahora usman 2 seguidas con Embiid en pista y 7-5 de parcial y de nuevo asaltan las dudas en un grupo en con muchas armas para hacer las cosas bien pero también con muchas para entrar en colapso colectivo. A pesar de ello parece que son los que mejor llegan a esta parte de la regular season.

Pistons, Heat, Nets, Magic o incluso Hornets se encuentran en esa fase típica de la tmeporada que viven los equipos que luchan por playoffs. Aunque no dominan a nadie, la urgencia de victorias hacen que sean capaces de ganar a cualquiera y es difícil meterlos en este grupo, ya que a pesar de la gran temporada que algunos de ellos están viviendo (bien los Pistons, increíbles los Nets) no parece que vayan a poder llegar lejos en las eliminatorias.

La locura del Oeste

En el Oeste se mantiene la dinámica de los años anteriores, y aunque los puestos para la fase final ya están vendidos, cualquier conjunto puede ocupar cualquier posición en estos momentos, y solo parecen estar claros los dos primeros puestos de la clasificación… aunque si apuramos probablemente no sea seguro ni eso.

El caso de los Warriors, de nuevo favoritos al título, no deja de ser llamativo. La dinastía está viviendo un una temporada irregular, con rumores de fin de ciclo por la posible marcha de Durant el año que viene, peleas públicas con Draymond Green o más derrotas de las previstas. Parecía que se habían recuperado tras la victoria ante los Rockets en un duelo con sabor a playoffs, pero en los últimos 12 duelos suman un récord poco dominante (7-5) que empeora si los extendemos a los últimos 15 partidos (8-7) y que incluye una derrota ante los Dallas Mavericks de Luka Doncic por 35 puntos, la más abultada de la historia de la ‘era Kerr’. 

A pesar de esto, a los aficionados les cuesta imaginar un final diferente al de los Warriors levantando un nuevo anillo. Ni siquiera con Cousins en el equipo y el ‘quinteto de la muerte’ a pleno rendimiento han conseguido dar con la tecla, pero ya son expertos en las eliminatorias por el título y la temporada pasada ya demostraron ser capaces de cambiar el chip en la parte final del año.

Los Denver Nuggets, que han estado disputándose el primer puesto ante los de Kerr durante toda la temporada, viven una situación similar. Récord de 7-5 en los últimos 12 choques y un inexplicable hundimiento ante Indiana en un partido que perdieron por 36 puntos cuando venían de ganar 6 partidos seguidos. La progresión y el proceso que tradicionalmente hay que vivir en el Oeste para poder llegar a una final y ser claro candidato al anillo no la han vivido los de Mike Malone, que el año pasado se quedaban fuera de playoffs y este año pueden quedar en cualquiera de los tres primeros puestos del Oeste. Esta inexperiencia puede ser una losa muy grande en las eliminatorias para una franquicia cuya una de sus últimas decisiones técnicas ha sido dejar fuera de la rotación a un Isaiah Thomas muy lejos de su mejor nivel.

Utah y Portland están en un punto intermedio. Ambos conjuntos están en 8-4 y los primeros suman 2 victorias seguidas mientras que los Blazers se va a 4… pero han perdido a Nurkic y pueden estar sentenciados para la post temporada. Los Jazz ya acabaron bien el año pasado y Mitchel y Gobert están en un gran nivel y en la presente campaña pueden intentar dar un nuevo susto en playoffs, como ya hicieron en 2018 ante los Thunder… unos Thunder que están tocados y hundidos. Han pasado del tercer al octavo uesto de la Conferencia, Westbrook ha pasado e encontrar el equilibrio entre el juego colectivo e individual a volver a pecar de individualista, George se ha evaporada (¿lesión de hombro?) y suman un 5-7 cuando hace un mes parecían la alternativa en el Oeste. A ver como acaban, pero las cosas no pintan bien en la ‘Ciudad del Trueno’.

El gran final de Rockets, Clippers y Spurs 

No todos los equipos están acabando mal. Los Rockets representan ahora mismo al equipo más en forma de la NBA con el jugador más en forma de la liga. Suman 10 victorias en los últimos 12 partidos, y al contrario que otros equipos como los Bucks , en vez de sufrir lesiones están recuperando jugadores para playoffs y están empezando a funcionar en ataque y en defensa. Hay que darle crédito a Mike D’Antoni, que ha sabido recomponer a un equipo que parecía haber tocado techo en 2018 y colocarles terceros del Oeste viendo en el horizonte a Nuggets y Warriors, aunque tienen difícil alcanzarlos. Además, el gran final de los texanos unido al flojo de Milwaukee puede decantar el MVP para ‘la Barba’… aunque nunca se sabe.

Mención especial para Spurs y Clippers. No van a ganar el anillo (será un milagro de dimensiones épicas que nadie se plantea) pero liderados por dos genios del baloncesto (Popovich y Rivers) van a meter en playoffs a dos franquicias que tienen menos talento natural si las fusionas que más de la mitad de los equipos que hemos mencionado anteriormente. El trabajo y el buen hacer del cuerpo técnico unido al esfuerzo de sus jugadores les permiten estar 10-2, ser junto a los Rockets los mejores de la NBA en estos momentos y disputar (sobrados) una vez más la fase final de la mejor liga del mundo.

 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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