LeBron apoya a Lonzo: «El niño se está convirtiendo en hombre»

No sabemos cómo imaginaba Lonzo Ball su segunda temporada en los Lakers, pero desde luego no era con solo 47 partidos jugados y ninguno desde el 19 de enero, cuando sufrió la lesión de tobillo que acabó con su temporada y con parte de las opciones de su equipo de estar en playoffs. Después de un arranque de curso titubeante porque llegaba lejos de su plenitud física tras un verano recuperándose de un problema de rodilla, y con dolores de crecimiento en su adaptación a forma al lado de LeBron James, estaba alcanzando un nivel extraordinario justo antes del último percance. Los Lakers, todavía sin LeBron ganaron en OKC con 18 puntos y 10 asistencias de Lonzo y estaban arrasando en el siguiente partido, en Houston, a unos Rockets que remontaron en cuanto dejó el partido el base, que llevaba 11 asistencias en 22 minutos y cuyo nivel defensivo resultaba fundamental para Luke Walton.

Ahora, mientras su equipo languidece en una eterna temporada que ha terminado en fiasco histórico, Lonzo se recupera mientras da titulares por los problemas de Big Baller Brand, la marca deportiva que creó LaVar Ball, su padre, con el asesor Alan Foster, amigo de LaVar, padre de un íntimo de Lonzo y que podría haber robado hasta 1,5 millones  de dólares al jugador, que es en realidad el accionista mayoritario de BBB y que por llevar su marca renunció a un contrato con una de las grandes marcas deportivas que podría haber sido, según los expertos, de unos 20 millones de dólares. Cuando conocidó la situación, Lonzo rompió todos sus lazos con Foster y ha iniciado un camino que parece claremente destinado a acabar en otra marca (Nike ya es la favorita) y terminar con la extraña aventura de BBB. Los Lakers llegaron a preguntar al jugador si llevar sus propias zapatillas podría estar relacionado con los problemas de tobillo que ha tenido en sus dos años en la NBA, algo que analistas independientes han rechazado.

LeBron es el buque insignia de Nike y es compañero de equipo de Lonzo. Así que ha dejado claro que le acogería con los brazos abiertos en su escudería pero también que celebra que haya decidido enderezar una extraña situación familiar y empresarial que no parecía la ideal para él: «Me parecerá bien la decisión que tome, la marca que elija. Si es Nike, obviamente le recibiremos con los brazos abiertos. Pero le tengo mucho aprecio en cualquier caso. Me encanta ver cómo está tomando las riendas de sus asuntos… eso es fantástico. Estoy viendo como un niño se convierte en un hombre. Ha decidido que ya está bien, que es su carrera y que vaya bien o mal, va a ser con sus condiciones».

 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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