Paul George: “Hace cuatro días no podía ni levantar el hombro”

Con los Warriors y los Rockets por el mismo lado del cuadro y directos hacia un duelo en semifinales de Conferencia, hay una plaza en la final del Oeste muy abierta y por la que luchan Nuggets, Spurs, Blazers y Thunder. De momento, los Spurs sorprendieron en Denver a unos Nuggets que ahora tendrán que ganar al menos un partido en San Antonio, y los Blazers sortearon el primer duelo ante los Thunder después de arrasar en un gran primer cuarto y sufrir después hasta el final.

Esa, el Blazers-Thunder, apunta a serie muy interesante. Los Blazers estaban firmando una temporada fantástica hasta que les cayó como una losa la grave lesión de Jusuf Nurkic, un varapalo tremendo para un equipo que, por lo menos, ya ha espantado los fantasmas de 2018, cuando los Pelicans les endosaron un 0-4 ganaron los dos primeros partidos en Oregón. El 1-0, en cambio, pone en alerta a los Thunder para el segundo encuentro. Viajar 2-0 a OKC sería muy peligroso para un equipo que acabaría con un enorme sabor a decepción si vuelve a ser eliminado en primera ronda (en 2018 cayó ante los Jazz) y que ha jugado un mal último tramo de temporada en gran parte por culpa de los problemas de hombro de Paul George.

Y la mala noticia para los Thunder es que esos problemas no remiten: George fue duda hasta última hora ayer, finalmente jugó pero lo hizo con aparatosos cuidados del equipo médico cada vez que se sentaba en el banquillo y con muchos tiros de los que normalmente mete fallados. Acabó finalmente con 26 puntos pero firmó un 8/24 en lanzamientos y 4/15 en triples para sumar al horrible 5/33 total de su equipo. Después de la derrota, Paul George aseguró en los minutos previos al partido lanzó a canasta por primera vez en cinco días, desde la victoria ante los Rockets el 9 de abril, cuando precisamente decidió el partido con un triple clave para que los Rockets acabaran en el lado del cuadro de los Warriors y los de OKC en, a priori, un camino más despejado: “Los fallos fueron sobre todo una cuestión de ritmo. Hace cuatro días no podía ni mover el hombro. Ahora he podido tirar pero me faltaba ritmo. Antes del segundo partido podré entrenar, entonarme y entonces espero tener los mismos tiros que tuvo en este primer partido y que fallé…”.

George es desde luego el jugador que da una dimensión distinta a los Thunder cuando está en su mejor versión. Y en los Blazers lo saben: en Regular Season promedió conra ellos 38 puntos con un 46% en triples. Ayer, en efecto, falló tiros liberados y su equipo en general, también: según la métrica de Second Spectrum la calidad de sus tiros (51,8 por 49,1) fue mejor que la de los Blazers, que sin embargo estuvieron más acertados que unos Thunder que acabaron en un 2/15 en triples lanzados sin oposición. Y en total, su 15% (5/33) supuso la peor noche de la historia de los playoffs para un equipo con al menos 30 triples tirados.

“Estoy bien, estaremos bien”, asegura un George que fue a más a medida que avanzó el partido. Una buena noticia para los Thunder que, eso sí, seguirán en vilo con unos problemas de hombro que desde luego no van a desaparecer y que pueden marcar totalmente el final de temporada del equipo. Comenzaron por el derecho el 26 de febrero ante los Nuggets y siguieron con el izquierdo días después. Casi dos meses después, son uno de los asuntos más importantes de esta primera ronda de los playoffs.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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