Denver olvida la derrota y el cansancio y empata la serie a 2

Menos de 41 horas después de la agotadora Batalla de las cuatro prórrogas, los guerreros seguían en pie y querían más. Más golpes. Más madera en unas semifinales de Conferencia que están llevando a Blazers y a Nuggets hasta los límites de lo humanamente aceptable porque ninguno considera una opción real volver a casa con la final del Oeste tan cerca. Es un caramelo demasiado goloso para los dos proyectos, un certificado triple A del buen trabajo realizado, un imán para la futura agencia libre. Un paso adelante que hace contemplar las derrotas como un simple parón para tomar aire, nunca como un callejón sin salida. Hasta la desolación y el fin del mundo.

Por eso, Denver se levantó magistralmente en un Moda Center que ya saboreaba el 3-1 y se llevó la victoria en los instantes finales (112-116) por tozuda insistencia. Los Nuggets vuelven a Colorado con el factor cancha intacto y una gota más de experiencia para un equipo joven que ha madurado bien y de golpe en esta postemporada. El dramático triunfo de hace menos de dos días era la Toma de la Bastilla para Portland: solo había que esperar a que las últimas dos victorias cayeran inevitablemente. Pero en esta eliminatoria, una fortificación conquistada puede ser perdida en un abrir y cerrar de ojos, con paciencia se puede recuperar, como demostró Denver que volvió a sobreexplotar a Nikola Jokic para ganar. El pívot es el estajanovista imposible, por físico y por estilo, pero ahí está: si en el tercer duelo disputó 65 minutos (nadie jugaba tanto un partido desde en 1953), esta madrugada estuvo sobre la cancha otros 39. Solo McCollum jugó tanto. Son 104 minutos en dos encuentros, 52 de media.

«Fue agotador el último encuentro, pero ganamos, así que no importan mucho el último partido», dijo el serbio, que acabó renqueante de la pierna izquierda y que sumó su segundo triple-doble consecutivo (21 puntos, 12 rebotes y 11 asistencias). Es el séptimo jugador en la historia con cuatro triples-dobles en una misma postemporada. Chamberlain, Magic, Robertson, LeBron, Rondo y Jason Kidd son los otros seis (ESPN Stats&Info).

El triple-doble de Jokic

El parón del tercer cuarto

«Es decepcionante la derrota», comentó Terry Stotts, entrenador de unos Blazers que se ahogaron en el tercer cuarto. Tras llegar al descanso 6 puntos arriba (63-57) con un acertado Seth Curry (cuatro triples, tres seguidos), Portland se quedó seco: en diez minutos solo anotó diez tantos con un 4/15 en tiros de campo (0 de 7 desde el perímetro) y casi una decena de pérdidas. Aire que los de Mike Malone tomaron sin dudar: 77-84 antes de comenzar un cuarto periodo que se inclinaba a su favor por pura tradición: de los 13 back to back (partidos seguidos) disputados este curso, solo habían perdido uno. De los 16 encuentros ajustados (por tres o menos puntos), ganaron 13. 

Con eso, y su eficacia desde el triple, la fe apareció. Lillard y McCallum anotaban, pero no tenía tanta cadencia como los exteriores rivales que embocaron 11 de sus 25 intentos, un 44% que mantuvo intacta la ley que dice que si superan el 39% ganan (6-0 en estas rondas finales). Si se quedan por debajo del 32%, pierden (0-5). Su acierto les vino de perlas en los seis minutos finales. Un triple de Lillard ponía el 91-94 en ese momento. 120 segundos después la distancia no variaba (96-99) y con solo dos minutos por jugarse, los Blazers solo habían reducido un tanto la diferencia (102-104). Un 2+1 de Harris y seis puntos seguidos desde la personal de Jamal Murray (34 puntos), en estado zen desde el tiro libre, dieron el segundo triunfo en estas semifinales a los de Colorado. ¿Quedará alguien en pie para el quinto? 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*