Repaso total de unos Nuggets que acarician la final del Oeste

96 horas después de perder un partido tras jugar cuatro prórrogas que les ponía por detrás en la eliminatoria, los Denver Nuggets ya están con ventaja tras ganar los dos siguientes. Hubo quien pensó que no se levantarían de aquel golpe. Lo cierto es que si aquella ruleta rusa de hace cuatro días llega a caer del lado de los de Colorado (y lo pudo hacer más de una vez) la eliminatoria estaría finiquitada en este momento.

Así que los Blazers siguen viviendo de las rentas de aquel día, pero esas rentas han llegado hasta aquí. Tienen dos oportunidades por delante para no irse a casa y las dos las tienen que ganar. Visto lo de esta noche no parece fácil. Los Nuggets pasaron por encima de ellos desde el primer momento, con un quinteto mucho más enchufado que superó a sus rivales en todos los aspectos del juego. Y con un juego interior que estuvo al mejor nivel imaginable.

Esta última afirmación va sobre todo por Paul Millsap. El ala-pívot firmó su mejor partido en estos playoffs (24+8 y 2 tapones) y fue algo más que el complemente perfecto para un Nikola Jokic que no deja de sorprender a propios y extraños. El serbio volvió a hacer maravillas con ese estilo suyo tan único y contra corriente. Ni salta más que nadie, ni es más rápido que el resto, ni falta que le hace. Es el más inteligente de todos y la clase se le cae de las manos. El que aún no le haya visto jugar, que lo haga en cuanto pueda, porque aparte de ser uno de los mejores jugadores de la Liga, es también uno de los más divertidos.

Esta vez acabó con 25 puntos, 19 rebotes y 6 asistencias. La cifra de rebotes le sirve para igualar el récord de la franquicia en postemporada. También es el primer jugador desde Olajuwon en 1986 que en menos de 35 minutos (34) consigue tantos puntos y tantos rebotes en un partido de playoffs. Y para redondear, este es su tercer encuentro en estas eliminatorias de 20+15+5. El único jugador que ha conseguido hacerlo tantas veces en la última década es LeBron James (2012 y 2015).

Aparte de a ellos dos se pudo ver a un Jamal Murray cada vez más suelto (18+5+9) y a un Gary Harris cada vez más importante (16+6 y 2 robos). Enfrente poco más que lo que hizo Lillard (22+6+4), en un equipo que ya iba perdiendo por 18 al descanso. Rodney Hood, el héroe de las cuatro prórrogas, intentó ser el revulsivo (14+4) junto a Zach Collins (14+3), pero sólo sirvió para que el resultado no fuese aún más escandaloso. En un partido en el que fallas 27 triples y 14 tiros libres muy mal lo tiene que hacer el rival para que no pierdas. Y los Nuggets lo hicieron muy pero que muy bien.

En la madrugada de mañana al viernes los de Denver buscarán la cuarta final de Conferencia de su historia, la primera desde 2009, cuando cayeron 4-2 con los Lakers de Kobe y Gasol que iban camino del primero de los dos anillos. Será un partido a vida o muerte para los Blazers, que aún están a tiempo de reaccionar. Pero en el tiempo de descuento.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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