La lotería más allá de Zion: los 5 nombres que están en la agenda de todas las franquicias

Esta madrugada (02:30 hora española) se sortea en Chicago la lotería del draft 2019. A partir de entonces sabremos exactamente en qué posición va a elegir cada franquicia el próximo 20 de junio, cuando se celebrará el draft en Nueva York. El objetivo obvio: llevarse el número uno. Algo que se repite cada año pero que en este caso puede ser más crucial que nunca, ya que entre los jugadores elegibles está Zion Williamson. El ala-pívot de Duke ha maravillado en su primera temporada en la universidad y ahora mismo parece difícil no pensar en él como en un proyecto de jugador generacional.

Así que todas las miradas estarán puestas en quien se lleve esa primera elección. Pero como siempre, hay vida más allá del 1, y las franquicias que queden inmediatamente después tendrán que afinar el tiro porque hay varios jugadores más que pueden dar muchos años de alegrías a quienes les elijan. Estos son los otros cinco nombre que, a la sombra de Zion, apuntan más alto de cara al draft.

Ja Morant (base)

Su actuación esta temporada, la segunda par él en la universidad, le ha consolidado consolidado como uno de los tres mejores talentos de esta camada. Habrá un debate entre él y Barrett sobre quién debe ser el número 2, que dependerá en gran parte de a quién le toque esa elección, pero todo apunta a que será él. Morant ha comenzado a darse cuenta de lo bueno que puede ser y, aunque cometerá errores como hacen la mayoría de los jóvenes bases, tiene la posibilidad de ser una estrella a medida que madure y se haga más fuerte.

R.J. Barrett (escolta/alero)

Si hay una certeza con Barrett es que podrá anotar a nivel de la NBA. Y si mejora su tiro en suspensión y se convierte en un jugador más asociativo podría llegar a ser muy bueno. Después de recibir críticas iniciales por su poca visión de juego, hizo ajustes y repartió 5,4 asistencias por partido desde el 16 de febrero hasta el final de la temporada de Duke. En la Liga existen dudas sobre su defensa, más por su actitud que por sus capacidades, pero no hay duda  de que acumulará grandes números como profesional. La cuestión es si esos números contribuirán a ganar.

Darius Garland (base)

Garland se ha beneficiado de alguna manera de haber estado lesionado toda la temporada, ya que los equipos le han analizando en sólo cuatro partidos, en los que jugó contra una competencia mediocre. Lo que está claro es que tiene una habilidad especial para el juego y la habilidad para convertirse eventualmente en el punto de partida de un proyecto. En esos cuatro encuentros promedió 19,8 puntos con un 11/23 en triples, haciendo las delicias de los ojeadores con su manejo de la pelota y su facilidad para el uno contra uno. Sin embargo, su capacidad para llevar el peso de la elaboración ofensiva es muy difícil de evaluar. También existen preocupaciones relacionadas con su tamaño y su capacidad atlética.

De’Andre Hunter (alero/ala-pívot)

No hay mucho que destaque en el juego de Hunter en cuanto a creatividad. Estamos hablando de un combo 3+D, pero en esto parece el mejor de toda la lista. Su actuación en la final universitaria como principal defensor de Jarrett Culver, estrella de Texas Tech al que dejó en un 5/22, fue la mejor muestra de lo que puede llegar a ser en la NBA. En el caso de ese partido cobró vida de en ataque en la segunda mitad y en la prórroga con cuatro triples y unos cuantas canastas difíciles cerca de la canasta. Se convirtió en su mejor actuación ofensiva desde que llegó a Virginia y terminó con 27 puntos. Hunter es fuerte y ágil, pero no particularmente explosivo. Su capacidad para jugar tanto de alero como de ala-pívot será atractiva para los equipos.

Jarrett Culver (escolta)

En su segundo año universitario mejoró significativamente, mejorando sus anotaciones y sus jugadas. Evolucionó de ser un jugador puntual a una estrella a través de la cual Texas Tech ejecutaba sus ataques. Su actuación el la Final Four (8/34 si juntamos los partidos ante Michigan St. y Virginia) y sus problemas en ataque ante De’Andre Hunter (un proyecto de defensor élite) no le beneficiaron. Los entrenadores de la NBA pueden necesitar trabajar en la mecánica de tiro para mejorar su tempo y su fluidez. Pero entre sus cualidades físicas, manejo de balón, pases, tiro versátil y defensa, tiene suficientes fortalezas potenciales para ser un top-10 de manual.

 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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