Scariolo: «Ibaka ha sido una gran sorpresa: es más maduro»

¿Imaginaba el verano pasado, cuando aceptó la oferta de los Raptors, estar aquí y ahora compitiendo por todo?

No puedo decirlo tan claro. Obviamente uno viene con esperanza y con ilusión y claro, cuando vas empezando y ves que tu equipo es bueno y lo hace bien… pues te empiezas a poner mayores metas. Una cosa es pensar y otra es soñar. Para nosotros, hubiera sido una gran temporada regular llegando a la final de Conferencia. En ese punto hubiéramos estado satisfechos. Llegar a la serie ante Milwaukee sin favoritismos, sin ventaja de cancha, eso era el objetivo conseguido. Jugar como lo hicimos, tras un mal inicio, fue muy bueno. Y esto, ahora, es una maravilla. Intentamos aislarnos de lo que nos rodea, de la ciudad y del ambiente y nos centramos en la tarea que tenemos en la cancha, que es lo que importa.

A principio de año había muchas caras nuevas e inexpertas en los Raptors, tanto en el equipo técnico como en el vestuario. Y luego llega Kawhi, ¿cómo se afronta ese panorama en los Raptors?

Con Kawhi empezamos a trabajar casi desde el principio. Ha sido un aprendizaje sobre la marcha. Después de un año de inactividad no sabíamos qué Kawhi nos íbamos a encontrar y hemos tenido que hilar muy fino en la gestión de las cargas, bien a nivel técnico y bien a nivel de partidos. Ha sido un trabajo muy complicado a la hora de poder hacer que el equipo pudiese acostumbrarse a Kawhi, él a sus compañeros y que el equipo llegase en buenas condiciones al final de temporada. Estamos contentos de cómo ha ido todo y muy felices de cómo nos hemos ido formando el staff técnico. Nick es un entrenador que delega mucha responsabilidad, sobre todo a los ayudantes de primera fila de banquillo. Yo estoy muy cómodo y personalmente estoy muy contento y con ganas de seguir haciendo cosas y, ganando, por qué no.

¿Cómo cree que ha influido la llegada de Marc Gasol a la plantilla a mitad de temporada?

Muchísimo, sin duda. Mucho más allá de los números y de lo que el gran público puede pensar. Ha sido poner dentro del equipo a un jugador con mentalidad y experiencia ganadora. Alguien que sabe cómo hay que comportarse dentro del equipo y que antepone el resultado a la estadística personal. En segundo lugar, defensivamente hemos ganado a un jugador con capacidad física y presencia, pero también buenísimo tácticamente. Y tercero, porque en ataque tenemos una válvula de desahogo donde apoyar la pelota y desde la cual generar el juego, sobre todo cuando la defensa rival se ajusta mucho sobre Kawhi. Marc es un jugador que crea muchos espacios, atrayendo a su defensa, sea quien sea. Ha sido un crecimiento brutal.

A usted, en febrero, ¿se le pregunta antes de que se oficialice el traspaso qué pensaba del traspaso de Marc? ¿Masai Ujiri o alguien de la ejecutiva habló con usted antes de que sea oficializara?

Y mucho antes, durante. Con Marc. Es obvio, todos los recursos hay que ponerlos a disposición. En la NBA está claro que todo tiene que servir y aportar y sumar. Ese fue un momento en el que evidentemente tuve que dejar al margen el aspecto emocional, el cariño o el gusto de poder tenerlo aquí conmigo con más continuidad, porque ese no era el punto de la cuestión, la cuestión era si creía que en las hipótesis de traspasos podía ser útil en el equipo. Lo creía, pero la decisión final ha sido de Masai, de Bobby y de Nick Nurse. Tú llegas a un punto en la que lo que les dices son los pros y los contras y si tú lo harías o no, como en cualquier tipo de decisión como asistente entrenador. Tú das las opciones, pero luego la decisión final es de otra persona, y yo creo que han acertado.

Marc ha explicado que tener a Serge en el vestuario le ha ayudado mucho, para aclimatarse, y por el idioma. Entre ellos hablan castellano. ¿Cómo ve a Serge en ese aspecto para hacer equipo?

Serge ha sido una sorpresa muy grata este año, porque le he encontrado madurado, le he encontrado cada vez más despreocupado de su prestación y más preocupado de ayudar al equipo a ganar, incluso vocalmente presente y con puntos de liderazgo que le conocía menos. Yo llevaba seis años sin entrenarle, obviamente hablaba con él, pero sin tratar directamente con él. Le he visto bastante maduro, el cambio de rol le ha venido muy bien. Ha tenido la mejor temporada de su trayectoria, y tiene que ver con su crecimiento, el trabajo que hizo en verano con Hugo López, su persistencia y capacidad de echar horas… y jugar en un rol en el que se encuentra más cómodo y tener más jugadores capaces de atraer presión sobre ellos mismos. Serge se ha podido centrar en otras facetas y ha sido muy importante en muchos partidos.

Entre lo que comenta de Ibaka y que Pau es baja segura, ¿puede cambiar algo la forma de plantear la lista de cara al Mundial?

No realmente. Tienes que analizar las cosas con otros ojos y con la gorra de seleccionador. Pensar qué es lo que el equipo necesita más desde el punto de vista técnico y de lo q puede ofrecer cada uno. Hasta que los jugadores no dejen de competir no puedes saber lo que va a pasar. Puedes hacer hipótesis, de hecho hay escenarios diferentes. Pero solo puedes tomar decisiones cuando todos los jugadores están sanos, han acabado la temporada y han confirmado su disponibilidad. Además también es una decisión de la Federación. Hay que tener en cuenta los jugadores que pueden entrar y salir dependiendo de otros y pensar que la Selección no termina en 2019.

Ha entrenado en muchos sitios. Un ambiente como el que se vive en Toronto, ¿lo había visto alguna vez?

En una ciudad tan grande y estando tan metidos en nuestras cuevas, lo vives más por las imágenes que te envían. Cuando ganamos a Milwaukee lo viví más como una semifinal, pero aquí era como una final. Por la celebración en la cancha, después en las calles… Al día siguiente sí que tuve que ir a comprar unas cosas y me di cuenta de que todo el mundo llevaba nuestras camisetas. Lo vivimos relativamente porque sino nos volveríamos locos, pero sí que lo percibimos. Y en el pabellón hay un ambiente tremendo. El otro día fue la primera vez que tocaron los dos himnos y fue emocionante ver cómo 20.000 personas lo cantaban. Algo que en España desgraciadamente no puede pasar. Y lo lamento tanto por mis jugadores…

¿Cómo ha sido compaginar su cargo en Toronto con las Ventanas FIBA?

Las Ventanas han sido lo de menos, ha sido viajar. Lo importante es el día a día. Ahora dejo de hablar contigo y llamo a Javi Zamora para que me cuente sobre la Sub-18. Hablé anoche con Joaquín Prado de la Sub-20. Todos los días hay algo que hacer, pero si te gusta tu trabajo y tienes disponibilidad para echarles horas se puede hacer.

¿Qué sería para usted ganar el anillo y el Mundial?

(Toca la mesa de anotación del pabellón). Ni lo quiero contestar. (Y sonríe).

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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