Los padres que murieron protegiendo a su hijo y otras vidas segadas por el asesino de El Paso

El sábado por la tarde, cuando volaba a su ciudad, El Paso, horas después de la masacre, el candidato a las primarias del Partido Demócrata Beto O’Rourke se puso a hablar con un hombre en el avión, que también regresaba a casa. Este le pidió que le acompañara a ver a su madre, Rose Mary, ingresada en cuidados intensivos. Patrick Crusius le había disparado en el pecho y la mujer luchaba por su vida. Rose Mary se encontraba mejor, y ayer ya había conseguido sentarse. “¿De dónde saca el coraje?,” se preguntó O’Rourke. Y halló la respuesta cuando, al rato, fue a visitar a la madre de la mujer, también ingresada con una bala en el estómago. La anciana madre, ensangrentada, estuvo ayudando a otros en el Walmart hasta que se desplomó. Resulta que otra de sus hijas también se cuenta entre las víctimas, y seguía este lunes ingresada en otro hospital. Tres mujeres, dos generaciones, una familia, tres disparos, dos hospitales. Una de las muchas historias que ilustran el caótico drama que vive la ciudad de El Paso desde el sábado.

Seguir leyendo.

Portada Edición América de EL PAÍS

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*