La Amazonia sin ley de Bolsonaro

Los 12 millones de habitantes de São Paulo siempre han convivido con el mal tiempo. Pero el pasado lunes las nubes oscurecieron el cielo y se hizo de noche a las tres de la tarde. Poco después, los paulistas se enteraron de que, además de la lluvia, había humo. Lo suficiente para generar un efecto óptico que dejaba el cielo casi negro. Humo de la Amazonia, de los incendios que se extienden por áreas selváticas de cinco Estados brasileños y que, según los expertos y ambientalistas, son el resultado de una deforestación que se acelera bajo el Gobierno de Jair Bolsonaro. El presidente ha flexibilizado los controles ambientales, como había prometido, y sopesa permitir la extracción minera en tierras indígenas. Mientras, varios miembros de su Gabinete, como el ministro de Exteriores, Ernesto Araujo, cuestionan el calentamiento global.

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