Macron intenta apaciguar a Trump para evitar que reviente la cumbre del G7

El cara a cara con Trump, en una terraza junto a la playa desierta tomada por las fuerzas de seguridad, sirvió a Macron para repasar todos los escollos que convierten el G7 en un campo políticamente minado. Se trataba, por citar el neologismo que empleó un colaborador del presidente francés, de “des-conflictuar” la relación. Es decir, buscar el mínimo denominador común y, sobre todo, jugar la carta de la relación personal para evitar que entre el sábado y el domingo, cuando concluye la cumbre, todo descarrile, como sucedió en la cumbre de Canadá.

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