La falta de acuerdo entre los partidos obliga a otras elecciones

Cuatro meses de batalla por el relato concluyeron en un rotundo fiasco. La legislatura está moribunda y el propio presidente en funciones, Pedro Sánchez, dio este martes por hecho que los españoles serán llamados a las urnas de nuevo el 10 de noviembre, concluida la fallida ronda de consultas del Rey. Serán las segundas elecciones generales en siete meses y las cuartas en cuatro años, un caso inédito en Europa que marca el fracaso de una generación de políticos. Finalizada la partida, empezó la batalla por el reparto de culpas. Los otros tres grandes partidos responsabilizaron al PSOE y le acusaron de querer las elecciones desde el primer momento. Sánchez señaló a todos los demás, en especial a Podemos, que “ha bloqueado por cuarta vez la investidura de un socialista”. El presidente evitó cualquier tipo de autocrítica y pidió a los españoles que hablen «aún más claro» que en abril y le den una mayoría más amplia.

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