La renuncia de un ministro del Supremo da a López Obrador un mayor control judicial

La fotografía de una boda celebrada en mayo ha circulado en México en las últimas horas. Son imágenes del lujoso banquete ofrecido por la unión de la hija de Juan Ramón Collado, uno de los abogados más importantes del país. Con el anfitrión departían los intocables de México. Entre ellos, el expresidente Enrique Peña Nieto; el líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps; el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo; el exfiscal general Alberto Elías Beltrán y el excandidato presidencial del PAN, Diego Fernández de Cevallos. Muchos califica de maldito a este evento. Algunos de sus asistentes han caído en desgracia recientemente. Collado está en prisión acusado de lavado de dinero. A Del Mazo le hallaron 1,6 millones de dólares ocultos en Andorra. Otros son investigados por deudas al fisco. El carácter malhadado de la boda se refuerza con el derrumbe de otro de sus asistentes, Eduardo Medina Mora, el ministro que ha renunciado a la Suprema Corte de Justicia tras ser investigado por la Fiscalía por presunto lavado de dinero. 

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