LeBron animó a los jugadores a no opinar del conflicto en China

Lejos de acabar la polémica, el conflicto que emergió entre China y la NBA a raíz del tuit de Daryl Morey, general manager de los Rockets, pronunciándose a favor de la libertad en Hong Kong, sigue dejando secuelas por el camino. El conjunto texano fue el principal damnificado tras las declaraciones de Morey, obteniendo una respuesta contundente por parte del país asiático: Tencent, plataforma que ofrece en exclusividad la NBA en China, y Alibaba, empresa de la que es propietario Joseph Tsai, dueño de los Brooklyn Nets, dejarían de emitir y comerciar con cualquier producto referente a este equipo. 

La determinación de CCTV fue peor, declarando el pasado 8 de octubre que no emitiría ningún partido de la pretemporada de la liga norteamericana, siendo el Lakers-Nets el principal damnificado. El comunicado de este canal chino llegó tras emitirse las declaraciones de Adam Silver, comisionado de la NBA, manifestando que la libertad de expresión era una de las premisas principales de la liga y que, por lo tanto, no estaba en contra de que Morey o cualquier referente de una franquicia (sean jugadores, entrenadores o mandatarios), se pronuncie con total libertad. 

En esa fecha, tal como esclarece Shams Charania en un artículo de The Athletic, el propio Silver se reunió con los jugadores de Nets y Lakers para pedirles que se posicionaran a favor de la propuesta realizada por la NBA, defendiendo la libertad de expresión. No obstante, sendas plantillas se reunieron posteriormente para hablar sobre el tema y LeBron James, llevando la voz cantante, reconoció que esa responsabilidad tenía que recaer sobre la propia competición. «Primero han de pronunciarse tanto Silver como la propia NBA y explicar cómo está la situación actual ante los medios. Sería injusto que los jugadores tengamos que hacerlo sin que la NBA lo haga antes«, recoge el artículo.

Lo cierto es que por un problema que nació con una franquicia se puede ver perjudicada, y mucho, la NBA. Y por consiguiente, todos los jugadores que la conforman: el hecho de que la liga dejase de percibir ingresos por parte del país asiático afectaría en un 15% en el cap de cada franquicia. Para el próximo año se proyectaban unos 116 millones, que se reducirían en una cifra de unos 17 en ese nuevo escenario. Y si hay menos dinero para los equipos, también hay menos para los jugadores: los sueldos y los contratos máximos que puedan ofrecer en un futuro se verían afectados negativamente.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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