Saltan las alarmas en los Sixers: dolorosa derrota en Indiana

Los Sixers cayeron con contundencia en Indiana y cerraron 2019 con muy malas sensaciones. Después de la gran victoria en Milwaukee ante los Bucks, con un baloncesto total que arrasó al líder de la Conferencia Este, Philadelphia ha enlazado tres derrotas consecutivas: Orlando, Miami y esta frente a los Pacers. Es la tercera ocasión esta temporada que no ganan en tres encuentros seguidos. Y las alarmas se han disparado. “Fue una actuación decepcionante”, dijo el entrenador Brett Brown tras ver como los suyos tiraban el choque ya al descanso: 67-43.

“No creo que haya suficiente responsabilidad en el vestuario en este momento, sinceramente. Siento que vamos a jugar y no competimos. Hubo partidos en los que sí lo hicimos y fue genial, pero cuando no va bien, tenemos que responsabilizarnos mutuamente. Ahí comienzan muchos de nuestros problemas”, subrayó Josh Richardson, que acabó con 20 puntos, la máxima anotación de su equipo en ausencia de Joel Embiid. El africano no jugó por problemas en la rodilla y los Sixers lo notaron en exceso ante los golpes de un coloso llamado Domantas Sabonis. El lituano firmó una soberbia actuación con 23 tantos, 10 rebotes y 5 asistencias. Es la segunda vez este curso que supera la barrera de las dos decenas. El hijo del mítico Arvydas está realizando su mejor campaña desde que aterrizó en la NBA en 2016: promedia 17,4 tantos y 13,4 capturas en los 31 encuentros que ha disputado. Todos ellos, además, de titular cuando el pasado año solo lo hizo en cinco ocasiones.

El mate de la noche: Sabonis

“Con toda honestidad, creo que lo que tenemos que hacer es mirarnos a los ojos, mirarnos en el espejo y evaluar nuestro propio juego individual. Y luego descubrir dónde individualmente podemos ser mejores, ponerlo sobre la mesa y tratar de combinarlo como equipo. Es fácil decir: ‘Oye, no jugamos en defensa’ o ‘no salimos en transición’. Es fácil decir eso, pero es difícil comentar: ‘No traje suficiente energía para el grupo. Necesito hacer un mejor trabajo”, continuó Tobias Harris, una de las estrellas de una franquicia que no puedo tomarse más tiempo libre.

Después de dos finales de Conferencia, en los Sixers son conscientes de que el siguiente paso es urgente. Una necesidad más que una oportunidad tras superar uno de los peores periodos de la historia de la franquicia, ese Proceso que les llevó a presentar un sonrojante balance de solo 75 triunfos y 253 derrotas desde 2013 hasta 2017. Una época graciosa, de ilusionante futuro que debe completarse ya, con premura. No hay más vuelta de hoja: es ahora o nunca. Otra cosa sería una decepción con mayúscula.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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