Doncic pierde un duelo europeo de lujo ante un Jokic imparable

El partido se presentaba como un duelo entre los dos mejores europeos de la Liga junto a Giannis Antetokounmpo y ni uno ni otro defraudaron. Luka Doncic y Nikola Jokic, que se saludaron efusivamente antes de empezar el encuentro junto a Marjanovic y Juancho, acapararon todas las miradas durante un partido en el que los Mavs llevaron la voz cantante casi siempre pero en el que no fueron capaces de despegarse los suficiente en el marcador en ningún momento. Y esto lo iban a pagar caro al final. El primer cuarto, en los que Doncic es el máximo anotador de la NBA y que esta noche jugó entero (9 de sus 27 puntos en este periodo) vio la máxima ventaja de los locales: +10. 

Pronto se vio que el encuentro iba a ir por otros derroteros. Iba a hacer falta cabeza fría y mano templada. Que se lo digan a Jokic, que se fue al descanso con 7 puntos y acabó metiendo 33, con 21 sólo en el tercero, su mejor anotación en un cuarto. Ahí mantuvo vivo a un equipo que no pudo contar con Will Barton ni Paul Millsap. Metió 21 de los 30 puntos de su equipo en ese periodo, en el que en los últimos dos minutos ambos equipos se combinaron para meter seis triples. Al final 89-86 para los locales y todo por decidir.

Y parecía que los Mavs lo tenían hecho cuando Hardaway Jr. metía un triple a pase de Doncic (décima asistencia del esloveno, que se iba a quedar a un rebote del triple doble) y se colocaban cinco arriba. Entonces iba a aparecer Jokic, que comparado con su espectacular tercer cuarto estuvo algo desaparecido en el último. Sin embargo, y como los grandes jugadores, volvió a asomar la cabeza en los instantes finales. Cuatro puntos clave, incluida la canasta ganadora a falta de siete segundos. En ambos casos Denver movió el balón lo suficientemente bien como para dejar a su estrella en un uno contra uno con jugadores claramente más pequeños. Primero fue Delon Wright y después Finney-Smith. A los dos los forzó a entrar en la zona cuerpeando con ellos y ahí dentro poco pudieron hacer para defenderle. Echó de menos Dallas en esos momentos, y en muchos otros, la ausencia de Porzingis, que se perdió su quinto partido consecutivo.

La última jugada, con doble cobertura de los Nuggets sobre Doncic, obligó al esloveno a mandar el balón a la esquina para un Wright que parecía liberado pero que en seguida se encontró con un rival encima. Fintó el tiro, cruzó la línea de tres y en lugar de elevarse y buscar la canasta de dos volvió a sacar el balón fuera. Pero se perdió hasta el campo de los Mavs al pasar entre Doncic y Hardaway, sin que ninguno pudiese alcanzarlo y sin que los texanos llegaran a intentar un lanzamiento ganador. Ahora reciben a los Lakers en el primero de seis partidos como locales, la mayor racha de encuentros seguidos en casa de toda la temporada. Veremos si lo aprovechan, porque el tren de cabeza del Oeste empieza a escaparse.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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