Triple-doble estratosférico de Doncic (30+17+10) para batir el récord total de los Mavericks

Choque de convoyes en el American Airlines Center de Dallas. No se medía una unidad contra otra, lo hacían dos equipos que marcarán el futuro de la Conferencia Oeste sin nadie más lo impide. Los Mavericks recibían a los Pelicans en su pabellón. Era momento de ver a Zion Williamson (19) enfrentarse por primera vez a Luka Doncic (21) en el duelo de dos de las mayores ilusiones para los aficionados jóvenes de la NBA, pero es que había más que ver aparte de eso… 

Tuvieron que sudar los Mavs para llevarse la victoria y sumar ante uno de los equipos que todavía pelea por entrar en los playoffs, una empresa que parece que los texanos tienen bien controlada. Se llevaron el partido a la prórroga, siendo el último que acabó en la jornada y manteniendo a los aficionados de la Liga pendientes de él. 

Luka Doncic fue, de nuevo, el máximo protagonista. Volvió a tener dificultades en los tiros, acabó con 4/11 en triples, sin llegar al 50% en tiros de campo y con 8/13 en la personal. Sumó 7 pérdidas ya que se aceleró en exceso en momentos puntuales. Incluso se le tuvo que llevar a la sala de rayos-X tras el encuentro para descartar más daños en el pulgar de la mano izquierda que se dañó la semana pasada. Todo esto… para terminar con otro triple-doble (30 puntos, 17 rebotes y 10 asistencias), con lo que supera en sólo año y medio el récord de franquicia que hasta ahora pertenecía a Jason Kidd (21). 

Durante el encuentro se vi mucho mejor a otros dos actores con papeles principales más que a Doncic y Zion. Lonzo Ball cubrió muy bien las necesidades de su equipo (25+11+6 con 7 triples) y Kristaps Porzingis continúa con su buenísima racha (34+12+5 en 45 minutos). Conveniente hablar de ellos si queremos ponerle contexto a este partido con algo más que números, paradójicamente, ya que lo que luego se jugaron otros en los momentos decisivos fue construido en base a ellos. 

Doncic no se midió, sin embargo, directamente a Zion. El esloveno pasó por las manos de Jrue Holiday, sobre todo. El ex de Duke se midió al alemán Maxi Kleber y éste logró sostenerle y ser alabado después por esa razón por su entrenador, Rick Carlisle. Kleber es muy móvil para jugar de pívot y, pese a que su potencia física no está ni cerca de la de Williamson, realizó un enorme trabajo. El número 1 del Draft 2019 mejoró en el tramo final y aportó dos canastas en la prórroga, pero a falta de un minuto fue Doncic el que desequilibraría la balanza con un triple que luego los Pels no pudieron remontar. 

Sin Brunson, que sigue lesionado, y Barea, que tampoco pudo jugar, minutos de calidad de nuevo de Curry y Hardaway. Porzingis dominó ante Favors y curioso fue el caso de otro europeo, Nicolò Melli: falló seis triples seguidos y el séptimo, que era el que mandaba el encuentro al tiempo extra, sí lo anotó. Partido vibrante que se resolvió cuando las muñecas flojean y con el que se demuestra que los Mavs son un equipo mejor conjuntado que unos Pelicans que apuntan alto pero a los que les falta ese puntito extra en los finales.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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