Unos Raptors de hierro suman en una de las canchas más difíciles

Los Raptors no dejan de sorprender. El equipo de Nick Nurse, vigente campeón, da razones una vez más a los que defienden que el año pasado eran algo más que lo que dispusiera Kawhi Leonard. Había más detrás. Con una ingente cantidad de problemas físicos están teniendo resultados extraordinarios si valoramos que se han quedado, efectivamente, sin su mejor jugador. Polivalencia y recursos encontrados de la nada, apostando por jugadores nuevos y con un esqueleto bien definido. Están consiguiendo algunas victorias que no hubieran imaginado cuando le echaron un vistazo al calendario al principio de esta temporada

Acaban de terminar una pequeña gira por el Oeste de la NBA. Cinco partidos contra la conferencia contraria, algo parecido a lo que les ha pasado a los Bucks pero con un resultado completamente distinto: cuatro victorias en cinco citas. Sólo cayeron con los Nuggets, han superado la prueba ante Suns, Kings, Warriors y, en última estancia, ante los Jazz. Ganando en una de las canchas calientes de la Liga, en el segundo partido de un back-to-back (teniendo en cuenta y exacerbando, de nuevo, el componente físico) y con el mejor jugador del Este la pasada semana, Norman Powell, teniendo que abandonar el encuentro tras dos minutos en pista por un golpe con un compañero. De hierro, supervivencia de las que se merecen medallas. 

Se nota que hay fallas en los Jazz y que los Raptors sí mantienen una estructura. Este choque se fue hacia el lado canadiense, que ya suma 46 victorias, por 92-101

Los Raptors dominaron gracias a Pascal Siakam y Serge Ibaka. Que aportaran 27 puntos cada uno no fue casualidad. Ibaka manejó muy bien sus salidas al exterior para forzar a Gobert, ya que si luego se metía quedaban espacios para abrir y que un tirador quedara libre. Siakam forzó mucho más por dentro, llevando al poste a Mitchell y desgastándole para que luego tuviera problemas en ataque (4/16 y -30).

Las actuaciones de Gobert y Bogdanovic fueron malísimas y los Jazz consiguieron estar en la pomada en el último periodo con tiros exteriores de Joe Ingles, sobre todo, y de alguno que se unía a la fiesta paulatinamente, como Conley o Niang. En los últimos cinco minutos, balones a Siakam y acierto del que rompe de Kyle Lowry, sobre todo con un triple a falta de 2:30 que terminó de amargar a los locales.

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