Máxima protección a los Jazz: máscaras, test y espera para viajar

Los Jazz estaban preparados para jugar ante los Thunder en el Chesapeake Energy Arena de Oklahoma City en la noche del miércoles, pero el partido no se llegó a disputar. El examen realizado a Rudy Gobert para comprobar si el que su salud empeorara en las últimas horas respondía al coronavirus había dado positivo y la NBA anunciaba en esos mismos momentos, mientras los equipos realizaban el calentamiento, que la competición pararía sine die al término de la jornada. Thunder y Jazz, en consonancia con los árbitros y los oficiales de la Liga, acordaron no disputar este enfrenamiento vista la situación de emergencia a la que se enfrentaban. 

Lo que vino después es puro protocolo. Royce Young, cronista de cabecera de los Thunder para ESPN, dio información puntual de la situación desde el pabellón. En cuanto se decidió aplazar el partido, los Thunder abandonaron el edificio tras una pequeña prueba de termómetro (pero no la de coronavirus). Los Jazz quedaron enclaustrados en su vestuario con las mascarillas puestas y esperando a que se les realizara el test de COVID-19, cuyos resultados se podrán comprobar en unos cuatros días. Entre los integrantes no estaba Rudy Gobert, que sí se sentía con fuerzas para jugar pero no llegó a ir al Chesapeake por prevención… Casi dos horas transcurrieron desde que finalizaron las pruebas hasta que la plantilla de Utah Jazz pudo abandonar el estadio; lo hizo en los autobuses del equipo, con más protección policial de la habitual y con la prohibición de abandonar el estado de Oklahoma hasta nueva orden. No podrá ser en avión, de momento, por lo que se explora la vía de hacer el trayecto en autobús (de unas 16 horas de duración) cuando las autoridades locales den el visto bueno.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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