La catástrofe económica: la NBA podría perder hasta 1.000 millones de dólares

La NBA se prepara para todos los escenarios posibles y maneja todas las situaciones a las que puede enfrentarse en la crisis del coronavirus, una situación inédita que está desafiando a la sociedad en general y a la competición norteamericana en particular. Nunca antes una amenaza así había sobrevolado a la mejor Liga del mundo, que echa cuentas ante el que es el escenario que quiere evitar a toda costa: que el curso baloncestístico 2019-20 sea cancelado y que exista incluso la posibilidad de que por primera vez en la historia no haya ganador.

Desde luego, el comisionado Adam Silver hará todo lo posible para que esto no ocurra. Evidentemente por un motivo de imagen; sus predecesores jamás tuvieron que gestionar una situación parecida e incluso los lockouts manejados por David Stern tenían una solución basada en la negociación y el diálogo, recursos de los que es imposible echar mano en estos momentos. Pero también por un motivo monetario, ya que la cancelación total de la temporada haría perder a la NBA más de 1.000 millones de dólares, una catástrofe económica.

Hay que tener en cuenta varios puntos. Tal y como recoge el portal FiveThirtyEight, quedaba todavía el 21% de la temporada cuando se produjo el parón. Si sumamos el dinero que se genera solo con la venta de entradas, los ingresos televisivos y lo que hay que devolver a los patrocinadores, solo la suspensión ya se acerca a la preocupante cifra de los mil millones de dólares. Y esto, suponiendo que no se juegue una quinta parte del curso. Si los playoffs deben alterarse o acotarse para que se ajusten a una hipotética línea de tiempo posterior, la cifra ascendería. Todo esto tirando por bajo, ya que otros cálculos afirman que se podrían perder 40 millones por franquicia y hasta 1,2 mil millones si la NBA se quedara sin playoffs.

El límite salarial, también afectado

Otro de los aspectos que se puede ver afectado por culpa del coronavirus es el límite salarial, que va en función de de los ingresos de cada equipo y de la Liga. Este año, el tope estaba en 109 millones y se predijo que ascendiera hasta los 116 millones en la 2020-21. Estas cifras se rebajaron ligeramente tras la polémica surgida entre el General Manager de los Houston Rockets Daryl Morey y sus mensajes sobre China, un episodio que podía dejar el tope salarial en 114 millones.

Ahora, esta cifra puede descender hasta 8 millones más si se cancela la temporada o incluso si se reanuda sin público, ya que los ingresos por entrada vendida son esenciales para las franquicias, más todavía en playoffs, donde los precios suben y entra más dinero. Y todo esto podría consucir a un pico de límite masivo de ingresos para la temporada 2021-22, cuando todo vuelva a la normalidad. Esto es algo que pueden intentar suavizar tanto equipos como jugadores, al contrario que hicieron en el último acuerdo televisivo, donde se llegó a un límite que permitió, entre otras cosas, que Kevin Durant aterrizara en La Bahía para jugar en los Golden State Warriors.

De momento, todo es especulativo y no se sabe exactamente que consecuencias puede traer el coronavirus ni hasta dónde llegará el parón. Tampoco si se cancelara la temporada, algo que Adam Silver intentará evitar con todos los medios a su alcance. Pero sí parece seguro que el dinero que se perderá con esta crisis afectará a las franquicias y seguramente a los jugadores. Y a toda la NBA, evidentemente.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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