MAVS: regreso a playoffs con Doncic convertido en estrella

BALANCE HASTA EL PARÓN:

40-27 (7º de la Conferencia Oeste)

LÍDERES ESTADÍSTICOS:

Luka Doncic: 28,7 puntos, 9,3 rebotes, 8,7 asistencias

Kristaps Porzingis: 19,2 puntos, 9,5 rebotes, 2,1 tapones

Tim Hardaway Jr.: 15,8 puntos, 3,1 rebotes, 40,7% en triples

LO MEJOR: volver a competir con Doncic a nivel MVP

Los Dallas Mavericks sólo tienen un anillo de campeones de la NBA, que ya es más de lo que tienen una buena parte de las franquicias de la Liga. Pero ese título llegó en 2011, más o menos en el ecuador de lo que han sido dos décadas muy positivas para la franquicia texana. Desde el año 2001 sólo se han perdido cuatro playoffs y tres de ellos han sido los tres últimos, mientras veían como la luz de Dirk Nowitzki, el mejor jugador en la historia de la franquicia, se iba apagando lentamente. Pero tuvieron el buen ojo de llevarse a Luka Doncic después del draft de 2018 y el esloveno ha ido iluminando mucho más deprisa de lo esperado lo que el alemán dejaba a oscuras. Doncic está jugando su segunda temporada en la NBA y ya está instalado en el star system de la liga, batiendo récords casi todas las semanas, jugando su primer partido de las estrellas y poniendo su nombre en la lista de candidatos al MVP. Y lo mejor de todo es que eso se ha traducido en vistorias para los Mavs. Aunque claro, no sólo depende de él. En Dallas han sabido montar un equipo alrededor del joven base que se compenetra muy bien, que tiene números espectaculares en ataque y con muchos jugadores aún en edad de crecimiento, pero que ya aportan al grupo (Kleber, Powell, Finney-Smith, Brunson, Wright…). Entre todos ellos destaca Porzingis, que aún tiene 24 años aunque parezca qu lleva toda la vida jugando allí, y que poco a poco parece recuperar su mejor forma después de las lesiones de rodilla que le han lastrado en sus primeros años de carrera. Ahora misma la pareja de europeos forman la base y el futuro sobre el que reverdecer no tan viejos laureles, este año apoyados por dos veteranos escoltas (Hardaway Jr. y Seth Curry) y con el mando del casi siempre brillante Rick Carlisle.

LO PEOR: derrotas en casa y no resolver partidos

A pesar del buen juego, a los Mavs se les nota que aún están algunos escalones por debajo de los grandes de su conferencia. Del grupo de jóvenes que nombraba antes o de que lleguen nuevos fichajes dependerá el tiempo que tarden en reducir esa distancia. En lo que respecta a este año ha habido dos puntos negros evidentes: las derrotas en casa (15 por las 12 de visitantes) y la dificultad para cerrar partidos. Tanto los que tenían controlados en los primeros cuartos, cuando suelen salir como locomotoras, como los que no. En ambos casos, si el resultado llega igualado a los últimos minutos, les cuesta resolver a su favor. Ahí se les han escapado muchas victorias.

NOTA EN EL PARÓN: NOTABLE

La casi segura por matemática clasificación para los playoffs, además de forma holgada, les podría haber dado un sobresaliente. Y aún están a tiempo de ganárselo, ya que tienen opciones de acabar con ventaja de campo, lo que supondría un éxito rotundo. Pero también hay que tener en cuenta que les han favorecido las lesiones de dos fijos entre los ocho primeros (Warriors y Blazers) y que no han demostrado ser un equipo fiable al 100% en situaciones de máxima exigencia competitiva. Algo hasta cierto punto comprensible por la juventud general que reina en la plantilla. En cualquier caso esta campaña ya es un punto de inflexión en lo que debería ser la trayectoria deportiva de la franquicia en los próximos años, en los que si las cosas les salen bien más pronto que tarde se convertirán en una amenaza real para el resto de candidatos en el Oeste.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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