La advertencia a Jordan en su propio vestuario: «Como sigas así te voy a partir las piernas…»

La presión que Michael Jordan ejercía sobre sus compañeros es bien sabida. De las peleas sobre Will Perdue o Steve Kerr a la presión a otros como Scott Burrell. En algunos ha dejado una huella de forma positiva y en otros, como Grant o Hodges, no tanto. Figura polarizadora por un carácter indomable. Aunque, Phil Jackson mediante, sí hubo quienes intentaron moldear esa actitud que por momentos rozaba el mobbing. Uno de ellos fue Bill Cartwright.

Cartwright entró con mal pie en los Bulls, y nunca mejor dicho, y eso hizo que su relación con Jordan fue tirante desde el principio. Y es que llegó con varias lesiones de pie a los Bulls y encima fue con un traspaso por el que Charles Oakley, con el que Jordan había hecho buenas migas, se marchaba a los Knicks en 1988. Los de Chicago seguían buscando un Anillo que no llegaba y Jordan empezaba a desesperarse, tomándola con compañeros como Cartwright.

«Se mofaba de los dedos resbaladizos de Cartwright y le puso un apodo debido a sus constantes problemas en los pies», contó Phil Jackson, el entrenador, en su libro Eleven Rings: The Soul Of Success. Pero Cartwright, ya experimentado (31 años cuando fue traspasado), no iba a retroceder ni un palmo. Tras una actuación muy mala Jordan empezó a gritarle en el vestuario delante de sus compañeros en un intento de dejarle en evidencia, a lo que el pívot respondió llevándole a un lado y amenazándole directamente: «Mira, como vuelvas a hacer algo así no volverás a jugar al baloncesto porque te partiré las piernas. No me gustan las cosas que te escucho decir sobre mí». Bill sostenía que los compañeros no le pasaban el balón o lo hacían mal adrede porque Michael se lo pedía.

Jackson explicó en su día cómo fue el aliviador desenlace de aquella relación:

«Una vez realizamos un ejercicio en el que acabamos enfrentando a Michael, que medía 1,96, y a Cartwright, de 2,16. Michael estaba empeñado en hacer un mate sobre Cartwright y Bill estaba igualmente decidido a impedírselo. Chocaron el aire y todos contuvimos el aliento hasta que Bill depositó lentamente a Michael en el suelo. Ése fue el momento en el que Jordan cambió de actitud con él»

«Llegué a la conclusión de que en el equipo necesitábamos otro líder para equilibrar el perfeccionismo de Michael, de modo que nombré capitán a Bill Cartwright. Pese a que hablaba de forma calmada, podía ser muy enérgico si se lo proponía y no le daba miedo enfrentarse a Michael. Y por eso se le empezó a respetar»

Los dos fueron compañeros en el primer triplete de aquellos Bulls (1991, 1992 y 1993), tras el que Jordan se retiró por primera vez y Cartwright se fue a los Sonics.

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Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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