¿Miedo al Rey? Esto hace cuando pierde un partido de las Finales

LeBron James ha disputado 10 Finales, por lo que se ha visto en todas. O en casi todas, ya que nunca, hasta este año, había empezado ganando 2-0. De una forma u otra, el mensaje del Rey al concluir el tercer partido, que ha acabado con victoria de los Heat y una bochornosa imagen de los Lakers, era claro: «no estoy preocupado«. De la misma forma que tras el primer encuentro intentaba rebajar los ánimos de los suyos, ahora muestra indiferencia tras un resultado que lo normal, en una serie a siete partidos, es que se de. No se puede ganar ni siempre ni todo, y los reveses dentro de una misma eliminatoria son perfectamente normales y suponen simples baches en el camino al anillo, uno para el que los Lakers siguen siendo favoritos. Eso sí, tendrán que hacer largas sesiones de vídeo y cambiar su táctica para batir a un equipo que ha sido neta y completamente superior a ellos. Al menos, mucho más de lo que indica un resultado infinitamente más corto que las sensaciones mostradas en pista.

La derrota de los Lakers provoca que LeBron se encuentre con una situación conocida para él: perder un partido de las Finales. El alero ha caído en seis de las nueve que ha disputado antes de este 2020, y tiene un récord de 18-29 en esta ronda, 20-30 si contamos los tres que lleva esta temporada. Y tradicionalmente, ha tenido una capacidad innata para mejorar después de una derrota, realizando actuaciones a veces históricas y, en otras ocasiones, simplemente brillantes. La estrella promedia 28,2 puntos, 10,1 rebotes y 7,8 asistencias, con 1,7 robos y 0,9 tapones en las Finales, con un 47,3% en tiros de campo, un 34,5% en triples y un 74% en tiros libres. Y, en las 10 que ha disputado, ha jugado hasta 25 partidos justo después de haber perdido, con un récord de 10-15 en los mismos. En este caso, hablamos de su actuación en el encuentro inmediatamente posterior a una derrota, independientemente de si este es ganado o perdido, y siempre para tener en cuenta la reacción de LeBron cada vez que pierde un duelo en esta ronda.

En las nueve Finales disputadas, LeBron promedia 28,9 puntos, 9,7 rebotes y 7,9 asistencias en este tipo de encuentros, estadísticas que aumentan si obviamos sus dis primeras Finales. En 2007 ante los Spurs (4-0) y las de 2011 ante los Mavericks (4-2) en una de las peores actuaciones de su carrera. Solo en las siete últimas, LeBron promedia 31,3 puntos, 10,8 rebotes y 7,8 asistencias al perder. En este aspecto nos hemos encontrado actuaciones para la historia, sobre todo en su segunda etapa en los Cavaliers: 39+16+11 en el segundo partido de las Finales de 2015 ante los Warriors; 40+14+11 en el quinto, también tras derrota. Y 32+18+9 en el sexto, en el que cayeron eliminados. Al año siguiente, todavía es famosa su exhibición en el quinto partido, ese que inició la remontada histórica ante los mismos Warriors, que llegaban tars lograr 73 victorias en temporada regular: 41 puntos, 16 rebotes y 7 asistencias, en el primero de los tres partidos consecutivos que ganaron para dar la vuelta a un 3-1 en contra, primera y única vez que se ha hecho en las Finales. Y al año siguiente, en 2017, casi no se baja del triple-doble en este tipo de duelos: 29+11+14 en el game 2, 39+11+9 en el tercero y 31+10+11 en el cuarto, único que ganaron los Cavs.

Desde luego, los Heat tienen motivos para estar preocupados, sobre todo si tenemos en cuenta que LeBron no ha llegado a sus mejores números en el tercer partido (25+10+8, con 1 de 5 en triples). De hecho, ha sido la primera vez en su carrera que un rival o compañero le supera en puntos, rebotes y asistencias dentro del mismo partido de las Finales con una actuación legendaria de Jimmy Butler (40+11+13, ojo a esos números). Eso sí, El Rey nunca se ha visto en una situación parecida a la de ahora; casi siempre (sobre todo con los Cavs) ha ido a remolque en las eliminatoria que decide el título, con una necesidad y una desesperación por conseguir la victoria que le obligaba a darlo todo. Ahora, sigue por delante en la eliminatoria, aunque no se puede relajar si no quiere un 2-2 que inicie una nueva ronda al mejor de cinco partidos, con unos Heat cuyo físico va para arriba y unos Lakers en dinámica decreciente a los que les pueden asaltar las dudas. LeBron volverá a jugar después de una derrota. Lo que no sabemos es qué pasará en esta ocasión. Al fin y al cabo, si alguien le conoce bien es Erik Spoelstra. Y sabe que, en estas situaciones, puede ser un hombre muy, muy peligroso.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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