Un whatsapp por insomnio y «el partido más importante» del Rey

LeBron no está durmiendo muchos estos días. Estar en plenas Finales luchando contra el titánico esfuerzo de los Heat y a las puertas de conseguir el cuarto anillo de su carrera le ha producido cierto nerviosismo. Se ve que hasta las auras más poderosas y las sombras más alargadas sucumben, de cuando en cuando, a esa tensión inherente a la competición y que muchas veces te permite jugar más concentrado. Tras la derrota en el tercer partido, LeBron no estaba nada contento y sabía que los suyos necesitaban reaccionar cuanto antes para hacerse con una nueva victoria y no desaprovechar una ventaja de 2-0 para ver cómo la eliminatoria se ponía en tablas antes de un quinto partido que los Heat afrontarían en dinámica ascendente y con un día más de descanso con el que podrían recuperar la mejor versión de Adebayo y a un Dragic en vías de recuperación.

Desde que se supo el rival de los Lakers en la serie, o incluso antes de la misma, LeBron sabía que las Finales había que finiquitarlas lo antes posible. Celtics o Heat iban a ser equipos, a priori, inferiores en cuanto a talento pero más jóvenes y vigorosos, con unas piernas que parecen no desfallecer y cuerpos que aguantan una montaña de minutos sin dar muestras de cansancio. Al final fueron los Heat los que llegaron a la ronda soñada y han hecho gala precisamente de esa resiliencia y capacidad de sufrimiento que se les presuponía. LeBron sabe que una serie larga no beneficia a un grupo más envejecido como son los Lakers, y que hay que solventar esto rápido para no tener sorpresas innecesarias y verse abocado a disputar un sexto o un séptimo partido siempre en la que el pulso empieza a temblar y las dudas acechan, sobre todo cuando tienes enfrente a un grupo de jóvenes talentos que se encuentran en una frase precoz del proyecto y que no tienen nada que perder y sí mucho que ganar.

La falta de sueño no preocupa a LeBron, que se está llegando a acostar a las 04:30 de la madrugada viendo series. Su nivel de bromas se ha reducido drásticamente con la llegada de los playoffs y se dedica a concentrarse continuamente. Eso sí, reconoce que a estas alturas no está tan obsesionado con el descanso, aunque sí por las victorias, como bien demostró antes del cuarto partido. Según revelaba Markieff Morris tras el mismo, LeBron les escribió un whatsapp justo después de la hora de la siesta para hablarles de la importancia del encuentro, al que dijo que debían ganar a toda costa. La propia estrella reconoció tal acción tras el encuentro, que finalizó con victoria de los Lakers y 28 puntos (11 en el último cuarto), 12 rebotes y 8 asistencias del Rey, que se recuperó de un mal inicio con hasta cinco pérdidas y puso la directa en los últimos minutos, poniendo el 3-1 y rozando el que sería el cuarto anillo de su dilatada carrera profesional.

LeBron reconoció además que sentía que estaba ante «uno de los partidos más importantes de mi carrera«. Y, tras un triple en el último cuarto de Davis, le hemos visto gritar y gesticular como si así fuera. Además, el alero se ha encargado de asegurar que su compañero ha hecho un partido digno del mejor defensor del año, haciendo un claro guiño del premio que no le concedieron en favor de Giannis Antetokounmpo. Y, claro, reafirmando su liderazgo en un grupo que lidera a la perfección a menos de tres meses de cumplir los 36 años. Casi nada para El Rey, que sigue dando pasos hacia la gloria y hacia la reconquista del trono, algo que le puede ayudar a encontrar su lugar definitivo en la historia de la NBA. Un sitio ya tiene asegurado… solo falta por saber cuál. Y quizá, solo quizá, si gana este anillo, lo sepamos.

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