Pequeño desquite de los Sixers ante los Celtics, gran Joel Embiid

En Orlando se enfrentaron allá por verano los Celtics y los Sixers en la primera ronda de las eliminatorias por el título. En la primera ronda de la Conferencia Este, muy pronto. Uno tenía que caer y fueron los de Filadelfia. Y lo hicieron rotundamente. El golpazo fue tremendo y removió los cimientos de la franquicia tanto que se fue el entrenador, llegó un nuevo responsable deportivo y se valoraron traspasos con sus dos principales estrellas. Los verdes, que se quedaron a las puertas de otras finales clásicas ante los Lakers, dejaron una marca en la piel de los 76ers que ya veremos cuándo se quitan, pero siempre hay tiempo para una pequeña venganza

Los de Rivers, precisamente el técnico con el que los Celtics ganaron su último campeonato allá por 2008, siguen a tope en casa. Sólo han perdido un partido de los nueve disputados allí. El coronavirus ha golpeado fuerte a estos dos equipos, pero los de Filadelfia han salido antes del bache y han aprovechado, entre otras cosas, la sufrida baja de Jayson Tatum para llevarse esta victoria a la mochila

Los locales empezaron con Embiid como referente pero hasta manejando lejos del aro, como si fuera el base. Simmons tardó en entrar en juego y no lo hizo para hacer excesivo daño al rival. Embiid empezó con buen acierto y pegó el primer tirón para los suyos. Sólo el paso al frente de Brown rompió esa buena racha de inicio. Con la salida de los relevos, nuevo impulso de los 76ers. Howard, con un par de palmeos al estilo voleibol, le ganaba la partida a un Theis que se luciría en ataque pero pasaría un calvario en defensa primero con él y luego con Embiid, el que amarró la victoria. La pelea en esos siguientes minutos estuvo, sin embargo, en la posición de base. Milton percutía por varios lados, Walker lo hacía desde fuera. Hasta tres triples de Kemba llevaron a los Celtics a ponerse por delante en el marcador con una sonrisa en su rostro y a llegar con tres de ventaja al descanso. 

Brown salió con aire renovado de los vestuarios y metió 12 de sus 24 puntos en el tercer periodo. Los Celtics empezaban a soñar con la victoria, la que les hubiera puesto por encima de los Sixers en la clasificación. Pero no. Con algo de ayuda de Tobias Harris, otro de los que están al alza en estas primeras semanas de temporada, Joel Embiid derrumbó la muralla que construyó Boston. Mal desde el triple, nadie le pudo parar dentro del perímetro. Se fue hasta los 42 puntos y 10 rebotes con 12/19 en tiros de campo. Además lanzó 21 tiros libres, algo que escamó a los Celtics porque fueron más que los que lanzó todo su equipo al completo. Paños calientes aparte, el pívot estuvo incomensurable y se sacude un poco aquella caída tan gorda que vivió de primera mano el pasado mes de agosto.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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