Los Lakers se abonan a la prórroga y ahí LeBron también es el rey

Tres, tres son tres, los partidos que los Lakers han tenido que ganar en la prórroga. Seguidos y con problemas en la plantilla. Dos de ellos han sido sin Anthony Davis, que precisamente se ha desligado por molestias en el Aquiles para evitar sobreesfuerzos como éstos. Es LeBron James el que se ha quedado solo al mando y qué bien ha sabido resolver estos tres compromisos, dos de ellos ante los Thunder, para demostrar que hay muy pocos que estén a su altura si es que hay alguno. Los de Oklahoma estaban sin Shai Gilgeous-Alexander, su mejor jugador en lo que va de campaña, por lo que también saltaron a la cancha con reservas. Y les quedó claro: no les faltó fe, les faltó tener a LeBron. 

Los campeones han vuelto fuerte a la senda de la victoria, con seis seguidas para veinte ya en el total. Queda saber si los próximos días estas prórrogas encadenadas les pasan algún tipo de factura, que sería lo normal. James acumuló 41 minutos en cancha para ser el que decidiera en el tiempo reglamentario para empatar y en el tiempo de prolongación para ganar. El máximo candidato al MVP esta temporada acabó con 25 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias y una defensa final que minó la esperanza de Oklahoma City Thunder. 

El inicio de los de Daigneault fue prometedor, como queriendo demostrar que se habían repuesto bien del mazazo recibido dos días antes. Jugando como los ángeles, nunca mejor dicho. Les iba bien el estático, con Horford como referencia interior y con varios exteriores como Miller, Jackson, Dort o Williams implicándose fuerte en los dos lados. La primera parte de los Thunder fue, de veras, de las de no poner pegas. 

Los Lakers fueron con el gancho hasta que pasó el descanso. En el primer cuarto llegaron a ir 17 abajo y en el segundo cuarto tuvieron varias desventajas de 18. Se notó Davis, por supuesto, pero también que no estuviera Caruso y el mal día de otros secundarios como Horton-Tucker y Caldwell-Pope que suelen tener muchos puntos. 

El duelo entre Gasol y Horford en el tercer cuarto dio paso a un Harrell que se encargó de hacérselo difícil a los Thunder en los dos aros. El esfuerzo del ala-pívot valió una bajada en la distancia que separaba a los equipos. A cuatro antes de que se iniciara el último periodo. Los puntos de LeBron y Kuzma en esos minutos finales valieron el igualar todo por fin, aunque el esfuerzo de Al Horford (25 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias y 4 robos) bien valió forzar a James a hacer un último milagro. Un triple del de Akron y un doble error de Lu Dort, que le puso muchas ganas a su duelo con el rey de la cancha, llevaron el partido a los cinco minutos de regalo con 105-105. 

Intercambio de canastas con Schröder, de los Thunder hasta el pasado otoño, manejando el cotarro. Fue una penetración de LeBron James en la que tres defensores se echaron encima la que dio espacio a Wesley Matthews para recibir y tirar en la esquina. Con tres arriba Dort se resarció con una bandeja alterada por la caída del defensor. Los Lakers dieron alas a los visitantes al fallar su ataque y el balón estaba en posesión de Oklahoma City con cuatro segundos por jugarse. LeBron leyó la intención de Williams en el saque de banda y la tocó, poniendo en un compromiso imposible de cumplir el balón que le llegó de nuevo a Williams para que decidiera. El tiro final no entró y los angelinos ganaron otro partidazo, esta vez por 114-113.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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