Nigeria saca los colores a una versión horrenda de EE UU

Glups. Estados Unidos se estrelló en Las Vegas contra Nigeria (87-90), un primer amistoso rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio que se convirtió en la noticia del día en un a horas de que Phoenix Suns y Milwaukee Bucks jueguen el tercer partido de las Finales de la NBA. Sí, es solo un amistoso, y es el primero después de apenas cuatro días de entrenamientos. No tiene mayor importancia y seguramente, o eso es lo normal, esa una anomalía estrambótica y de ninguna manera un signo de lo que está por venir. Pero…

Pero el Team USA perdió, algo que no le había sucedido en sus últimos tres ciclos olímpicos (39-0 entre amistosos y partidos oficiales camino de tres oros inmaculados), y estaba antes de esta noche 54-2 en amistosos previos a grandes torneos desde 1992, cuando irrumpieron los NBA con el maravilloso Dream Team. La derrota llegó ante el equipo número 22 del ranking FIBA, una Nigeria que ejemplifica el crecimiento del baloncesto internacional y que ha pasado de sus dos NBA de Londres 2012 (dos clásicos: Aminu y Diogu) a ocho ahora (Precious Achiuwa, Kezie Okpala, Josh Okogie, Chimezie Metu, Jahlil Okafor, Gabe Vincent, Jordan Nwora y Miye Oni). Allí, en Londres perdió 156-73 contra Estados Unidos, que batió el récord de puntos en el torneo olímpico y vio como Carmelo Anthony metió 37 con 10 triples en 14 minutos. Una paliza histórica a la que siguió un 110-66 en amistoso previo a los Juegos de Río. En esos dos equipos estaba Kevin Durant. De esos dos repasos a esta derrota, cinco años después y con Estados Unidos sometido a la presión habitual de su favoritismo abrumador y a la necesidad de vengar el dolor del Mundial 2019, cuando con un equipo de circunstancias acabó séptimo, su peor clasificación en un gran torneo internacional. Glups, glups, glups.

Aquel equipo de hace dos veranos perdió dos partidos oficiales (contra Francia en cuartos y contra Serbia) y un amistoso previo contra Australia. Así que esta es la cuarta derrota, y es llamativo, de Gregg Popovich como seleccionador. Una leyenda gigantesca (72 años) del baloncesto estadounidense (desde 1996 al frente de los Spurs) suma cinco anillos y 1.310 victorias, a 25 (la próxima temporada, salvo descalabro) del récord histórico de Don Nelson (1.335). Pero su relación con el Team USA no se endereza: estuvo en el organigrama de los desastrosos equipos del Mundial 2002 y Atenas 2004. Y dirigió al del séptimo puesto de 2019. Ahora arranca camino con una derrota que pone morbo al partido de mañana, contra Australia. En una semana, recuerdo, es España la que probará a los estadounidenses (con mucho más rodaje y este aviso en el cuerpo) en Las Vegas.

Gabe Vincent (Gabe Nnamdi originalmente), sumó 21 puntos y seis triples. Tiene 25 años y en las dos últimas temporadas (ahora busca nuevo destino) ha jugado 59 partidos con Miami Heat. Caleb Agada sumó 17 y tres triples. Tiene 26 años y, nacido en Canadá, juega en el Hapoel Be’er Sheva. Nigeria anotó 20 triples (20/42) por los 10 (10/24) de Estados Unidos. Una discrepancia de 30 puntos (60-30) que explica gran parte de la derrota: mucho físico, ritmo en transición tras los (muchos) fallos de los estadounidenses, músculo y decisión a la hora de tirar mucho y muy rápido, castigando cualquier desajuste o renuencia de la defensa de un rival perdido con los sistemas y con claras laguna de ejecución. Tras el 43-41 del descanso y después de un susto de Zach LaVine, que regresó sin problemas al partido, los nigerianos completaron la rebelión: ganaban

88-80 a 1:15 del final y después de un triple de Ike Iroegbu. Entonces Kevin Durant anotó 7 puntos para comprimir el marcador: 88-87 a 16,5 segundos, pero Nmandi no tembló en los tiros libres y EE UU no supo sacar provecho de dos jugadas finales, cerradas con faltas tácticas de Nigeria y dos fallos desde la línea de personal (el segundo voluntario) de LaVine. «Esto puede que sea lo mejor que nos podría pasar… pero solo si aprendemos de ello», dijo un Popovich tranquilo, como Jayson Tatum: «Nos viene bien para aprender, seguiremos trabajando y seguiremso siendo positivos».

Kevin Durant, que nunca había perdido con EE UU (campeón del Mundo en 2010 y dos veces oro olímpico) anotó 17 puntos, Jayson Tatum 15 Damian Lillard 14 y Bam Adebayo 11 para un Team USA con muchísimos problemas para anotar en estático y crear tiros. La sombra de viejos fantasmas FIBA en, hay que volver a decirlo, el primer amistoso después de menos de una semana de entrenamientos.

Porque si esta Estados Unidos no gana, el golpe será terrorífico. Este equipo no es el A, y se podría discutir si es el B o una especie de B-C. Faltan, y que cada uno decida cuántos serían fijos en la mejor USA posible, LeBron James, Stephen Curry, Anthony Davis, Kawhi Leonard, James Harden, Kyrie Irving, Chris Paul, Paul George, Russell Westbrook. Jimmy Butler…

Pero el equipo es temible, un bloque de 2.600 millones de dólares si se suma lo ya ganado y lo garantizado en el futuro en contratos NBA, con 37 all stars en el currículum colectivo, de los once Durant al único de Bam Adebayo, Jrue Holiday y Zach LaVine y el cero en la cuenta, el único, del híper físico alero Jerami Grant. Faltan, por cierto, los tres que están jugando las Finales (Devin Booker, Khris Middleton y Jrue Holiday). Y en su lugar están activos en la rotación tres del equipo sparring que entrena con ellos en Las Vegas: Sadiq Bey, Darius Garland (los dos pisaron la pista contra Nigeria) y Keldon Johnson. Por dentro solo están Adebayo, Green y un Kevin Love que se pasó buena parte de la pasada temporada lesionado. Y Nigeria lo aprovecho con un significativo 46-34 en el rebote.

Estados Unidos, insisto, sigue siendo igual de favorita al oro que ayer. Es un equipo tremendo. Faltan los citados pero el quinteto de este amistoso parece el titular para Tokio: Damian Lillard, Bradley Beal, Jayson Tatum, Kevin Durant y Bam Adebayo. Y la acumulación de talento es tal que estas derrotas, aunque intrascendentes, resultan poderosamente llamativas. Y, yendo al otro lado, un aviso de que Nigeria tiene pinta de equipo difícil de ganar, así que cuidado con ese Grupo B tremendo en el que están también Alemania, Italia y Australia.

Nigeria tiene mucho físico, tiro, potencia NBA y un grandísimo entrenador, Mike Brown (asistente en los Warriors), que cuenta en su equipo de ayudantes con el español, Jordi Fernández, asistente de los Nuggets y que ya trabajó con Brown en los Cavs. Hoy, cuando se hable de una victoria en un partido en el que empezaban con un margen de derrota probable fijado por las casas de apuestas en 28,5 puntos, se hablará del crecimiento del baloncesto africano, que metió a dos cameruneses (Embiid y Siakam) como titulares en el All Star de 2020, y del extraordinario nivel del baloncesto internacional, con ocho no estadounidenses en la edición de 2021 del partido de las estrellas, tres en el Mejor Quinteto de la pasada temporada (Doncic, Antetokoumpo, Jokic), tres años segudios en el MVP (dos Antetokounmpo, uno Jokic..). Este Team USA no es el de Barcelona 92, desde luego, pero el mundo tampoco es aquel. El baloncesto es otro, un océano lleno de pirañas. Y esto, solo un amistoso de resultado estruendoso pero nula trascendencia, vale al menos como enésimo recordatorio.

 

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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