Curry tiene a Ray Allen a tiro

Lo de hacer historia es inherente a la figura de Stephen Curry. Desde que ganó su primer MVP de la temporada en 2015, el base de los Warriors no ha hecho más que escalar puestos entre los mejores de todos los tiempos y batir diferentes récords. Pero habrá uno que le eleve por encima del resto y le ponga por encima de los demás: el de los triples. Uno esperado desde hace mucho tiempo y que, si no ocurre nada grave, va a ocurrir en unos pocos días. Ray Allen, máximo triplista histórico, se quedó en 2.973. Curry lleva 15 menos tras anotar 7 ante los Magic. Y con 5,4 anotados de media en el presente curso, podría ser el primero en la lista en los próximos 2-3 partidos. O menos, claro. Al fin y al cabo, estamos hablando de Stephen Curry.

La parte mala, por mencionar una, es que Curry va a tener complicado celebrar este hito ante su público, en el Chase Center… a no ser que metra 15 triples en un solo partido y bata el récord de Ray Allen y el histórico en una noche, que tiene su compañero Klay Thompson, con 14 (Curry llegó a los 13) Juegan allí contra los Blazerso, pero luego tienen una racha de cinco encuentros por la Conferencia Este. Podría ser, si se alarga y para hacerlo romántico, que el récord llegara ante los Celtics en Boston… ya veremos si con la presencia de Ray Allen, que no acabó del todo bien con la franquicia. Con ella batió dicho récord en la 2010-11, en un partido ante, precisamente, los Lakers, y en un Garden que lo celebró de forma espectacular. Su abrazo con Reggie Miller, al que superó entonces, es ya parte de la historia de la NBA.

Nos falta por ver, pues, cuándo ocurrirá todo esto. La mejor Liga del mundo siempre ha estado a la altura de semejantes momentos. Entre tanto, los Warriors siguen ganando: 31 puntos y 8 asistencias para Curry, 28 tantos con 8 triples para Wiggins (récord de su carrera), un poco de lo habitual para Draymond (7+7+3+3+1), 12+7+7 para Jordan Poole y cero oposición de unos Magic sin pretensiones y que tuvieron a Wendell Carter Jr. (14+12) como hombre más destacado. Los Warriors jugaron prácticamente andando, ya tenían el partido resuelto al descanso (65-44), repartieron 28 asistencias y forzaron a sus rivales a cometer 22 pérdidas. 20-4 de récord a expensas de los récords de Curry y liderato compartido por los Suns, que aguantan el tirón de un equipo que es, en estos momentos, el máximo favorito al anillo.

PHOENIX SUNS 108 – 104 SAN ANTONIO SPURS

Chris Paul tuvo que ponerse la capa de héroe para resolver un partido que se le complicó en exceso a los Suns. Los Spurs, con un mal récord pero luchando en cada partido (su última victoria fue espectacular, ante los Warriors), llevaron el choque hasta el final. Con 105-102 y menos de un minuto para la conclusión, Chrris Paul se sacó un 2+1 de la manga y sentenció para los suyos. Una postrera canasta de White no sirvió para nada; y antes, con 100-97, el propio Paul hizo un tapón tremendo a Dejounte Murray, una acción defensiva clave. Ambos bases fueron los mejores del partido: el de los Spurs se fue a 17 puntos, 6 rebotes y 14 asistencias, mientras que su rival llegó a 21+3+10. Seis jugadores de cada equipo llegaron a los dos dígitos en uno de los partidos más atractivos de una jornada tediosa, con muchos encuentros y un juego más que cuestionable que tuvo su rayo de luz en Arizona.

PORTLAND TRAIL BLAZERS 90 – 102 LOS ANGELES CLIPPERS

Partido muy feo en Oregón. Dos equipos que están jugando muy mal en una Conferencia Oeste en la que solo están jugando bien Warriors y Suns. Los Blazers han perdido seis de sus últimos siete partidos y tienen la peor defensa de la competición, además de un récord de 11-14 que les relega a la 10ª posición de la Conferencia Este. Los Clippers van quintos con 13-12, pero tampoco están especialmente bien. En Portland, partido de toma y daca con un Jusuf Nurkic espectacular (31 puntos y 5 rebotes), resuelto al final por los angelinos, que tuvieron a Paul George (21 tantos) como máximo anotador. Tyronn Lue se libra de una situación ligeramente bochornosa (perder allí y así…) y los Blazers tienen que hacer una buena remodelación de su situación interna antes de ver qué hacen con Chauncey Billups, cómo contentan a Damian Lillard (ni él ni McCollum jugaron ante los Clippers)… En otras palabras: cómo resucitan un proyecto que está en las últimas. Al menos, eso parece.

Sección NBA | Baloncesto | Diario AS

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