El Draft sonríe a Curry con Klay Thompson esperando

En la NBA no hay tiempo que perder. Si se obtiene plaza para los playoffs, aunque sea la última y, en el caso actual, tras la encarnizada disputa del play-in, el objetivo es claro: el anillo. Se tengan más o menos posibilidades, es el olimpo que toda franquicia y jugador persiguen. Si la temporada regular, en cambio, no ha concedido el derecho de estar entre los mejores, la misión también es inconfundible: trabajar para ganarse dicho honor. Y el trabajo, como en la vida misma, necesita una pizca de suerte. En la mejor liga del mundo, se materializa en la lotería del Draft, que ya tiene fecha: el 22 de junio, con su correspondiente retransmisión a través de la ESPN. Como cada año, buena parte del baloncesto norteamericano estará pendiente del televisor durante el proceso. Especialmente, los seguidores de las 14 franquicias implicadas, aquellas que no han podido acceder a los playoffs y que, como consecuencia, optan a los mayores talentos universitarios. Entre ellas, sin embargo, siempre hay excepciones, producto de los interminables intercambios de rondas que suelen acompañar a muchos de los traspasos. Este año, Golden State Warrios, que aún opta al anillo, también puede obtener una muy buena posición en el Draft. Y la generación es una de las más prometedoras de los últimos años.

Por partes. El 22 de junio, catorce pelotas, numeradas del 1 al 14, se colocarán dentro de un bombo. Tras su debida mezcla, una combinación de cuatro números (de cuatro de las pelotas) verá la luz. De forma inmediata, se repetirá el proceso para obtener otras tres combinaciones. En total, cuatro cifras que, asignadas antes del «sorteo», otorgarán el derecho de poder elegir entre las cuatro primeras posiciones del Draft. En todo este juego, claro está, la clasificación obtenida durante la temporada regular tendrá su incidencia. A peores resultados, más posibilidades de obtener una de esas cuatro primeras selecciones. Las combinaciones entre las 14 pelotas generan hasta 1.001 cifras distintas; de ellas, cada franquicia posee una cierta cantidad, en función de sus resultados durante el curso. De forma concreta, y tras la última modificación, los tres peores equipos en temporada regular tienen el 14% de las «papeletas», siendo los que más. Así, pues, las primeras cuatro elecciones del Draft se definen a través de este proceso de lotería; las que van del 5 al 14, de peor a mejor registro, se reparten entre los otros equipos del bombo; y el resto de primeras rondas, del 15 al 30, entre las franquicias de playoffs, también de peor a mejor en temporada regular sin tener en cuenta los resultados de la fase final.

El mapa actual

Este año Houston Rockets, Orlando Magic y Detroit Pistons han sido los equipos con peores resultados en el curso regular y, por lo tanto, los que tienen un 14% de posibilidades de conseguir la primera selección del Draft; también los que tienen más oportunidades en las otras tres posiciones determinadas por la lotería, lógicamente. Pero las cuentas no terminan ahí. Oklahoma City Thunder, en esas 34 rondas, de aquí hasta 2027, que Sam Presti ha ido acumulando, agita el tablero. En su haber tiene las dos mejores elecciones de Houston y Miami Heat. En el primer caso, protegidas de la elección 1 a la 4. La lotería, pues, determinará si los Rockets pueden disfrutar de su privilegio o si deben traspasarlo a OKC. Ahora mismo, el porcentaje de posibilidades de que lo segundo termine ocurriendo es del 47,9%. Los Thunder, por cierto, tras haber perdido la posibilidad de ser una de las tres franquicias en cabeza por la elección del número uno, con su victoria frente a Los Angeles Clippers en el último partido de la temporada regular como motivo.

Orlando, en cambio, se encuentra en una posición mucho más tranquila. Tiene el 14% para la primera selección y, además, puede recibir otra ronda notable desde Chicago (del 5 al 14), fruto del traspaso que llevó a Nikola Vucevic a los Bulls. Ahora mismo, hay un 73,7% de posibilidades de que esto termine siendo así (está protegida del 1 al 4, algo que es muy improbable que se pueda dar). Impulso necesario para un equipo que con sus movimientos en el mercado ya dejó claro que su apuesta era un all in al futuro y, como primer paso, a este Draft.

También andarán muy pendientes de la lotería en San Francisco, como se anticipaba. Golden State Warriors, a pesar de, finalmente, haberse situado en posiciones de play-in, en una nueva reedición del eterno duelo entre Stephen Curry y LeBron James, puede entrar en el bombo de los 14 privilegiados. Y no sería nada raro: tiene un 72.4% de posibilidades de hacerlo. En su posesión se encuentra la primera ronda de Minnesota Timberwolves, que viajó a California en el intercambio entre D’Angelo Russell y Andrew Wiggins. Quedó protegida para las posiciones que van de la primera elección a la tercera; pero, con el aumento de los resultados positivos para los Wolves en las últimas jornadas, las opciones de que sea así se han reducido considerablemente (27,6%). De forma específica, los Warriors tienen el 9,6% de las posibilidades para conseguir la cuarta elección del Draft, el 8,6% para la sexta, el 29,7% para la séptima o el 20,6% para la octava. Altos porcentajes para una camada de la que, con Cade Cunningham, Jalen Suggs y Evan Mobley al frente, se espera mucho. Además, contando con el segundo elegido de la anterior: James Wiseman. Posiblemente, aún más talento joven para sumar a la vuelta de Klay Thompson y a un Curry que esta temporada se ha mostrado intratable, y en la que aún aspira a todo. El sol sale en la Bahía.

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